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SIBO… UNA VERDAD DE MODA

Son tantas las personas que veo con SIBO en mi consulta que muchas veces me preguntan si esto es una verdad o una moda, y yo creo que es una VERDAD DE MODA ;D.

El SIBO existe, es muy real, pero que está de moda, está de moda. Por suerte, cada vez somos más las nutricionistas y médicos que logramos dar con la presencia de estos bichitos locos que decidieron migrar a lugares que no les corresponden, generando los mil y un problemas.

PERO, ¿QUÉ ES EL SIBO?

SIBO es una sigla que viene del inglés Small Intestine Bacterial Overgrowth… ¡¿Qué queeee?! Ese trabalenguas significa “Sobre crecimiento bacteriano en intestino delgado”.

Tal como dice el nombre, es una condición en la que encontramos muchas bacterias en esa parte del tubo digestivo. Y si bien, lo mejor es tener grandes cantidades de bacterias en nuestro cuerpo, las necesitamos cumpliendo con sus tareas principalmente en el colon (intestino grueso). En el intestino delgado también tenemos, pero en menor cantidad.

Por eso, cuando las bacterias del colon deciden migrar al intestino delgado y colonizarlo, se empiezan a producir los problemas.

¡ME HINCHO HASTA CUANDO TOMO AGUA!

Esta frase también es una verdad de moda jaja. Es LA frase destacada de cada día en la consulta, donde veo pacientes con síntomas, en algunos casos, inhabilitantes.

Como ya hemos visto en publicaciones anteriores, las bacterias se alimentan de fibras presentes en nuestra dieta, y sin ellas, se morirían de hambre ¡Necesitan alimentarse igual que nosotros!

El principal problema cuando estas bacterias dejan su lugar de origen para trasladarse “más arriba” en el tubo digestivo, es que, usando palabras simples, reciben los alimentos antes de tiempo. Te lo resumo: se comen la fibra, la fermentan, se producen gases, liberan toxinas y nuestros tejidos se inflaman.

¡Por supuesto que vas a sentir que te hinchas como sapo con ese cóctel de cosas pasando donde no deberían pasar!

Y probablemente a esa hinchazón le podemos sumar muchas molestias más: mal aliento (como metálico), acidez, reflujo, flatulencia, meteorismo, gases, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento o los dos según el día. Todos tremendamente incómodos y que, seguro, afectan tu día a día.

También puede pasar que no tengas ningún síntoma a nivel digestivo e igual tengas SIBO (¡en serio!). Aunque lo más común, desde mi experiencia, es la típica hinchazón, los gases o la mala digestión, también me toca ver pacientes con manifestaciones totalmente fuera de su “guata”.

LO QUE NO TE IMAGINAS…

Lo que no te imaginas es todo lo que puede ocurrir fuera de tu sistema digestivo cuando esta “verdad de moda” se hace presente.

Dolores de cabeza, dolores en tus articulaciones o músculos, cansancio extremo, falta de claridad mental, dermatitis, rinitis, caída del cabello, uñas quebradizas, depresión, y un largo etcétera.

¿Cuántos de esos síntomas te identifican?

¿Cuántas veces has consultado por ellos y sólo has recibido una pastillita que los hace desaparecer un rato para luego volver a aparecer?

Seguro que te han hecho tantísimos exámenes… Todos salen normales (¡menos mal!) … Por lo que el diagnóstico final es el famoso Colon Irritable, que viene acompañado, por supuesto, del pedido expreso de que vayas a terapia, ¿o no?

Con esto no quiero decir que todos esos diagnósticos sean erróneos, ¡que quede claro! Sí creo que, frente a estos cuadros, es necesario profundizar en el estudio de la microbiota. Desde mi punto de vista, las disbiosis (alteraciones de la microbiota/bichitos) son el inicio de muchas enfermedades o alteraciones que sí se ven en los típicos exámenes. Pero si éstos salen normales, no quiere decir que todo esté normal ahí dentro.

“ME ALIMENTO SÚPER BIEN Y ME SIENTO PÉSIMO”

Otra verdad… Otra moda…

Si este es tu caso, ¡no te deprimas! Si bien la alimentación natural y saludable tiene que volverse un hábito, muchas veces los síntomas van más allá de si lo que estás comiendo o tomando es saludable o no.

Se sabe que las legumbres, la cebolla, el ajo y la coliflor son saludables y deberían formar parte de nuestra dieta por sus tremendos beneficios. Pero si tienes SIBO, ¿de verdad son saludables para ti? ¡NO! Ni esos ni muchos otros alimentos se pueden consumir en un cuadro como este porque, al contrario de beneficiarte, te harían mil veces peor.

Muchas son las causas que pueden llevarnos a una disbiosis (ya las he nombrado antes), pero hay algunos factores que pueden ser los desencadenantes de más inflamación y de todos los síntomas que vimos más arriba, como: las emociones (obvio) y la fibra.

Si llevas una dieta rica en alimentos de origen vegetal, estás consumiendo a diario una cantidad elevada de fibra, recomendación primordial en lo que llamamos “dieta saludable”. Ahora te dejo una pregunta… ¿Qué pasa con toda esa fibra cuando llega a tu intestino delgado si tienes SIBO?

¡FERMENTA DE UNA MANERA LOCA, TUS BACTERIAS SALTAN DE FELICIDAD Y TÚ SUFRES POR LA INFLAMACIÓN!

Por eso es tan importante evaluar a cada persona en particular. Somos seres individuales, distintos. No te olvides de que la microbiota es como nuestra huella dactilar, ¡no existen dos iguales!

Y como siempre te digo, si te sientes identificada o identificado con los síntomas que te cuento en mis publicaciones y ya has visto mil profesionales, ¡no te rindas! Te aseguro que si sigues buscando encontrarás la causa de todas esas molestias que no te dejan en paz, y podrás dejar de lado esta moda, de verdad.

¡Nos leemos la próxima!

Escrito por:

Alejandra Jofré Bulfi

Nutricionista Integrativa 

Trabaja en Medvida y AmFelen, Chile

IG: @wayna.alejofre

Consulta nutricional +56957350175

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