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Los Grandes Enemigos de tu Intestino

Como ya te conté antes, los alimentos procesados y ultra procesados están dentro de los grandes enemigos de nuestro cuerpo, pero especialmente del intestino y del que hoy se considera el órgano más amplio del cuerpo: LA MICROBIOTA.

¡Así es, el más grande! Si la pudiéramos desplegar, confirmaríamos que tiene la superficie de una ¡cancha de fútbol! Imagina lo importantes que son esos bichitos para nosotros y todos nuestros sistemas.

Pero, ¿son ésos los únicos que tienen un efecto negativo sobre estos órganos? ¿Son esos sus únicos enemigos? La respuesta es NO. Hay varios alimentos o grupos de alimentos que se conocen por dañar la microbiota, producir inflamación de las paredes intestinales y aumentar la permeabilidad intestinal.

PERMEABILIDAD INTESTINAL

¿Has escuchado este término últimamente?

Es la capacidad que tiene el intestino de seleccionar cuáles sustancias pasan a través de los poros que hay en su pared y cuáles no, es decir, las que pasan al torrente sanguíneo y de ahí al resto del cuerpo.

Punto UNO: cuando el intestino está inflamado y aumenta el tamaño de esos poros, empiezan a pasar alimentos poco digeridos que el sistema inmune no reconoce y toma como una amenaza, por lo tanto reacciona produciendo más inflamación.

Punto DOS: esta inflamación no la sentimos, es silenciosa (no como cuando nos golpeamos un dedo con la pata de la cama que se hincha y aumenta su temperatura). Por eso se hace permanente y, a largo plazo, puede desencadenar situaciones más complejas, desde alergias hasta enfermedades autoinmunes e, incluso, cáncer.

¡Lo bueno, como siempre te digo, es que tiene solución! 😀

Esas inflamaciones silenciosas se pueden revertir detectando los grandes enemigos, es decir, todo eso que puede estar afectando el intestino y, en consecuencia, al sistema inmune: no sólo alimentos, si no aspectos del estilo de vida como la falta de ejercicio, el estrés, las emociones negativas, etc.

¡Ahora sí! ¡Sigamos con lo que nos convoca!

LOS ENEMIGOS DE TU INTESTINO ¿CUÁLES SON?

* ULTRA PROCESADOS: después de todo lo que te he contado, no es necesario profundizar en este grupo porque seguramente ya sabes de lo que hablo ;D.

* LÁCTEOS: si bien es cierto que la lactosa produce varios síntomas desagradables en algunas personas, como hinchazón, gases y/o cambios en las deposiciones, el principal componente inflamatorio de la leche y sus derivados es otro: la caseína, que es una de las proteínas presente en estos alimentos.

* GLUTEN: para que te des una idea, en las paredes del intestino existe una proteína que se llama Zonulina que permite que los poros de los que hablé antes se mantengan juntitos haciendo de barrera.

El gluten del trigo, avena, cebada y centeno hace que se libere esa proteína, por lo que los poros aumentan de tamaño, produciendo el llamado “leaky gut” o intestino hiper permeable. Éste deja pasar microorganismos, alimentos poco digeridos, etc. con todo lo que eso implica (la respuesta del sistema inmune, inflamación y más).

* AZÚCAR: además de ser un producto altamente procesado y 8 veces más adictivo que la cocaína, alimenta a muchos microorganismos del intestino, principalmente hongos, que son de los primeros en manifestarse cuando hay alteración en las bacterias “buenas”.

Por otro lado, aumenta la glicemia a una velocidad enorme y hace que la insulina salga en exceso a “solucionar el problema”. La insulina es una hormona inflamatoria de por sí, por lo que debemos mantenerla a raya con nuestra alimentación.

* CLORO: ¿para qué sirve? Para matar microorganismos, ¿cierto? Bueno, nosotros lo consumimos todos los días cuando tomamos agua de la llave. Imagina lo que pasa con la microbiota cuando el cloro se pone en contacto con ella… También muere.

* ALCOHOL: este producto tan habitual en nuestra dieta es conocido por irritar la mucosa digestiva (seguro conoces la típica gastritis o las úlceras producidas por su consumo) y alterar la permeabilidad intestinal.

NO TODOS LOS ENEMIGOS SON ALIMENTOS

Antibióticos, antiinflamatorios, inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, lansoprazol), trimebutino, corticoides, laxantes, son algunos de los medicamentos más utilizados hoy en día (y cuando hay que usarlos, ¡hay que usarlos!) El problema es que muchas veces nos auto medicamos o son indicados de manera innecesaria, sin tener en cuenta el verdadero efecto que tienen sobre nuestro intestino y la microbiota. Fácilmente se transforman, también, en grandes enemigos.

Antes de terminar quiero dejar en claro que no todo el mundo reacciona de la misma manera a los grupos anteriores, y que no todos los lácteos o alimentos con gluten son malos, pero hay algo que sí es cierto: la leche y el trigo, principal fuente de gluten de nuestra dieta, no son iguales que hace 50 años, y esto es fundamental para entender porqué tantas personas están presentando alergias, intolerancias o sensibilidades y otras enfermedades.

La solución e invitación sigue siendo que te acerques a la alimentación natural, en ella y en la próxima publicación encontrarás todo lo que hace feliz a tu intestino y sus «bichitos» ¡Porque, por supuesto, no todos son enemigos!

Nos vemos en el próximo encuentro :D.

P.D.: ¡Me olvidaba! ¿Cómo te fue con el reto que te dejé en el post anterior? ¿Lograste dejar los ultra procesados durante 10 días? ¿Cómo te sentiste? ¡Espero me cuentes!

Escrito por:

Alejandra Jofré Bulfi

Nutricionista Integrativa 

Trabaja en Medvida y AmFelen, Chile

IG: @wayna.fitnessynutricion

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