¿No te gusta la betarraga? En La Fermentista nos encanta ver cómo nuestras Beetroots sorprenden incluso a quienes dicen "yo no como betarraga!".
La fermentación transforma su sabor y le da un toque ácido que, combinado con queso feta, rúcula y almendras crujientes, queda sinceramente increíble. Un chorrito de aceite de oliva para terminar y listo.
Esta ensalada se prepara en cinco minutos. Es perfecta para acompañar tu almuerzo o poner al centro de la mesa y compartir.

Ingredientes para 2 porciones
- 2 tazas de rúcula.
- ½ taza de Beetroots de La Fermentista, ligeramente escurridas.
- 100 g de queso feta.
- ¼ de taza de almendras picadas.
- Aceite de oliva extra virgen a gusto.
Cómo preparar esta ensalada de betarraga fermentada
- Lava y seca bien la rúcula y ponla en una fuente.
- Agrega las Beetroots y desmenuza el queso feta encima.
- Suma las almendras picadas.
- Termina con un chorrito de aceite de oliva y mezcla suavemente.
¡Y listo! Así de fácil y queda demasiado rica.
Un dato: pruébala antes de agregar sal o limón. El queso feta ya es salado y las Beetroots aportan esa acidez tan rica que se produce durante la fermentación.
¿Qué tienen de especial nuestras Beetroots?
Son betarragas crudas, fermentadas naturalmente, sin vinagre y no pasteurizadas. La fermentación les da un sabor y una acidez que sorprenden, sobre todo si solo has probado la betarraga cocida.
Nos encanta usarlas en recetas simples como esta, donde con pocos ingredientes puedes preparar algo rico y diferente.
¿Cómo más puedes comer betarraga fermentada?
Si te quedaron Beetroots, aquí van otras ideas para seguir probando:
- En una tostada: con palta o queso untable.
- En un sándwich: para darle un toque ácido y mucho color.
- En un bowl: con quinoa, hojas verdes y las verduras que tengas.
- Para el picoteo: con hummus, quesos y unas galletitas.
Prueba esta ensalada y cuéntanos qué te pareció. Y si eras de quienes decían "yo no como betarraga", queremos saber si te hicimos cambiar de opinión. 💜

